viernes, 19 de octubre de 2018

estable.
creo.

llevo unos días ahogado en la nada,
viviendo en la nada,
nadando en la nada.

intento camuflar sin exito
mis intentos de no ahogarme.
pero solo son intentos
y vuelvo a la historia de siempre
en el intento de nunca.

bebo más de lo que puedo,
procrastino más de lo que debo
y la imagen que reprrsento
no tiene nada que ver
con la persona que me gustaria ser.

en este mundo utopico que es la vida,
me quedo con lo terrenal.
prefiero ser infeliz que mentiroso.
amable que uraño.
prefiero ser lugar al que volver
que tierra de la que marcharte.

ojala no quieras marcharte.
tengo mis dudas,
pues soy
de todo menos nada,
pero poco de algo.
así que asi camino.
a la pata coja.
escondiendo mis defectos.
aunque creo que debería
dejar
de echarme la culpa.

sábado, 13 de octubre de 2018

No siempre es complicado.
Me lo repito
me lo repito
me lo repito.

No siempre es complicado.
A veces arrastramos el infortunio
más en la mente que en las manos
y duele cualquier imprevisto.

No siempre es complicado.
Como decir te quiero si lo sientes
o escapar del tedio
si te incita a la rutina.

Me cuesta imaginarme a la altura,
analizo mis malos movimientos
o mido de más mis palabras
como si estuviese mal decirte lo que siento.

Perdón si agoto los lo siento.
Lo siento si agoto los perdones.
Creo que me cuesta mas de lo que pensaba
vivir sin miedo a las piedras.

Camino por un ancho sendero
y me imagino cruzando la cuerda floja.
No sé si es el morbo a la caída
pero mi mente juega con la sensación.

Me gustaría decirte más
y farandulear menos.
Que lo que tengo de peliculero
me sobra de persona cansada.

Imagino que no es tan complicado.
Decir te quiero si lo sientes
y no sentirte solo
al no escucharlo.

martes, 11 de septiembre de 2018

A trompicones

tropiezo a tropiezo:
así voy abriendo paso.

camino en este quiero pero no puedo,
en el punto fértil que me ata a la existencia,
sobre los días que parecen no terminar,
y a su vez,
se esfuman dejando en ridículo al calendario.

mido el tiempo en estaciones,
pierdo la vida en andenes,
intento, casi siempre en vano,
no colgarme de la indiferencia.

es complicado.
no tengo mucho que ofrecer.
soy una mina de cristales rotos,
el eterno aspirante a aprendiz de baile
al que le falta valor para ponerse los zapatos.

a regañadientes
voy soltando lastre,
disfrutando el abrazo.
aprendiendo a despedirme.
por si acaso.

es complicado.
no tengo mucho que ofrecer.
soy un harén de sueños incumplidos,
con pánico escénico a la tristeza
en la que poco a poco me he instalado.

a trompicones:
así voy caminando.

me refugio en lo sencillo como esencia,
pues en los gestos está la magia.

quisiera decirle sin miedo que la amo,
que tengo un aquelarre de palabras
clavado en la garganta por temor a espantarla.
que no quiero ser mano que agarra
sino brazos que empujen a ser como crea.
que en este mundo de prisas
no quiero ser reloj, tampoco espera.

me gustaría decirle sin miedo que la amo,
que tengo un aquelarre de palabras redundantes
en las que divago sobre lo que siento por ella.

construyendo desde el cuidado,
voy dando forma a la hoguera.
en cada paso:
rebeldía.
y como ella dice:
primavera.

martes, 21 de agosto de 2018

Camino

en estas ojeras que me crecen
se amontona la vida y sus espejos.

voy recuperando la pasión por las cosas
como un enfermo que se recupera
poco a poco, pero
también con precaución,
no vaya a ser que las heridas sean demasiado profundas
y nunca llegue a caminar del todo.

las preguntas llegan y voy oteando las respuestas
como un niño persiguiendo las pompas,
cual perro que asoma la sien
por la ventanilla.

soy consciente del baile de oportunidades,
de que la magia no es impuesta, sino fugaz.
me gusta imaginar, pues ese, como dice la Gata,
es nuestro oficio.

nuestro oficio.

coser, parchear,
tejer vida entre los trapos y escombros
del capitalismo.
nos esconden la piedra y nos acusan
de tirarla.
en qué mundo vivimos.

por eso intento ser precavido,
no hacer gloriosos cánticos de alegría
pues el camino es largo y peor aún:
tedioso.

entre todas estas ruinas
voy aprendiendo el polvo,
habitar los rincones de tu espalda,
divagar sobre el color de tus ojos,
comprender el tacto
que me regalan tus dedos.

ando, pues sólo así recuerdo el camino.
escribo, pues sólo así puedo no olvidarlo.

hay mañanas y mañanas,
pero este trastorno del sueño que no controlo
me agota las noches y condiciona
esta vista cansada de sólo
soñar despierto.

echo de menos el hogar del niño,
la inocencia se pierde y vislumbrar el futuro
se convierte en una tarea, casi agotadora.
casi, porque aún quedan razones.
y quiero creer que tengo fuerza
para seguir luchando.

guardo un plus de energía en estas cuatro manos,
un as en la manga del que nunca te hablo.

de nuevo: gracias.
hace ya tiempo que perdí el rumbo.
pero no son pocos los motivos
para seguir caminando.


sábado, 11 de agosto de 2018

Manual de defectos

desde el podemos al ojalá
soy un puñado de imposibles.

intento trazar con las manos
lo que no puedo con la mente
jugando a creerme alguien
en este mar de cerebros.

lucho mucho y hago poco,
pues en mis pasos
no suelo
encontrar el rumbo.

escribo esto desde la tentación
de contarte mis defectos,
de cantarte mis problemas
porque existe el riesgo
de que aún no los conozcas.

pienso mucho, tal vez demasiado,
cuando la mayoría de veces
ya conozco mi respuesta.

me obsesiona el trazado del asfalto:
intento cuadrar las baldosas con las farolas
y en mi cabeza
siempre resulta posible.

me torturo demasiado por mis errores,
imagino todas las posibilidades,
analizo las palabras y evito repetirlas
en el mismo poema.

soy mucho de todo y poco de nada,
aprendiz de ojalás y oficial de casis,
mal ganador y acomodado en la derrota.

una vez
tuve un toc,
me resultaba imposible mantener la concentración
si el volumen de la televisión
no era par o
múltiplo de cinco.

aunque en realidad no era tan grave
y eso me lleva a otra cuestión:
soy un peliculero.
me gusta soñar despierto.
escribir la historia.
                  trazarla.
           geometrizarla.
                       versarla.

me gusta como me gustan las cosas absurdas
como el olor de la plastilina
o el tacto de la arcilla entre las manos.

me gusta como me gustan las cosas sencillas,
como la risa de mi madre
o el aire meditabundo
que tenía mi abuelo.

me gusta
como me gustas tú.
aunque eso
(desde luego)
        no es ningún defecto.


lunes, 6 de agosto de 2018

"te quiero
menos mal que te quiero"

Mario Benedetti

me parece irremediable
el haberme enamorado de ti.

me parece irremediable
porque pienso en cómo
podría haber sido la historia
de no haberlo hecho.

me parece irremediable
porque observo cada gesto
cada mirada
y no termino de comprender,
pero lejos de inquietarme:
me calma.

me parece irremediable
porque todos los caminos
no me llevan a ti,
pero haría hasta de la distancia uno
para volver a verte.

escribo esto mientras David divaga,
Lázaro dibuja luces
y yo les observo embobado.

te echo de menos.
y ya no creía
que fuese a tener un motivo
para no querer marcharme.

una vez más:
gracias.
"yo creo en ti
tú creas en mí"
y de entre todos los juegos de palabras
me quedo con las tres letras de tu nombre.

viernes, 20 de julio de 2018

barro

estoy haciendo mías tus canciones.
poco a poco voy aprendiendo las grietas.
olvidar el miedo, observando mis ganas.

torcidos los dedos, voy tejiendo la flor,
haciendo de cada momento un hito,
mordiendo la melodía en cada mirada.

me gusta fantasear con la posibilidad,
recordarme en cada paso
sabiéndome a despedida por si acaso
vuelve a repetirse la historia.

en cada problema, una virtud,
en cada vaso, otra historia.

en cada palabra, aquella trampa,
en cada cruce, otra tempestad.

me gusta sorprenderme observándote,
viéndote acariciar el verano,
domando cada sentido.
me gusta porque miento al tiempo,
porque observo de nuevo el minutero
y se me hacen pocos los segundos.
es curioso:
amamos la cotidianidad pero
despreciamos la rutina.
como si en cada ruina
encontrásemos la pieza
para seguir construyendo.

estoy haciendo mías tus canciones.
poco a poco voy aprendiendo las grietas.
olvidar el miedo, contemplar mis ganas.

bienvenida, pues estas son mis piedras.
enciende el cigarro.
ya se llevará el viento la ceniza.


miércoles, 11 de abril de 2018

aún es tarde

es complicado
retorcer las agujas del reloj.
es duro
deshacer la maleta
cuando termina el viaje.

como una cuerda desafinada
me enredo en la punta de tus dedos.
vuelve a mí el sueño recurrente:
aún
no te has ido.

jueves, 1 de marzo de 2018

lunes, 1 de enero de 2018

Creo
que ya fue suficiente.
Luché por remontar,
intenté lo imposible.
Bailé con quimeras y
elegí, empezar de nuevo.


Ya busqué en los bares.
Es todo lo que me queda.
La última copa,
ninguna medalla.

Aprender de nuevo:
ojala.

La vida entera.